MOLLETES DE MARCHENA


El sistema, en la práctica, envía al hijo y a la madre a otro lugar, donde nadie pregunte. Cuando años después el hijo aspira a progresar en el ámbito eclesiástico y musical, la maquinaria institucional se pone en marcha. La reiteración de esta norma en distintos textos diocesanos demuestra que no se trataba de una excepción extravagante, sino de una conducta real. El «amancebamiento clerical» era una práctica extendida y, en muchos casos, socialmente tolerada, que consistía en relaciones de convivencia estables y duraderas entre clérigos y mujeres, de las cuales nacían hijos que formaban parte del tejido social de la ciudad y la provincia. La realidad del clero sevillano en tiempos de Deza distaba considerablemente del ideal de celibato promovido por la teología oficial. Sin embargo, los hijos de clérigos en Sevilla a menudo reclamaban con «sobervia» las posesiones de sus padres, argumentando que estos bienes procedían del patrimonio privado del eclesiástico o que habían sido adquiridos de forma legítima fuera del beneficio.

SABORES DE SEVILLA — Sacando al arroz de Sevilla del anonimato

“Si diera gato por liebre tendría más clientes, pero la manera artesanal de hacer el mollete es complicada. Ya sea con aceite y jamón o con manteca colorá, en Marchena asegura que este no tiene competencia en el desayuno. Es una pieza heredera del pan árabe, poco cocida y de miga blanca y alveolada. Finalmente, el Mollete de Biga en Sevilla tiene un estilo único, con miga ligera y corteza crujiente, ideal para tostadas.

Nav Social Menu

  • Son algo más dulzones gracias a la harina recia, la miga es mucho más alveolada gracias a la hidratación altísima de la masa que convertirá tu vida en un infierno mientras amasas, y en el paraíso mientras te los comes, y los míos además, cómo no, son integrales.
  • Desde un sencillo chorrito de buen aceite y unas lonchas de jamón ibérico hasta el más elaborado steak tartar, no cede en su papel de anfitrión.
  • El mollete es un pan versátil que se adapta a todo tipo de sabores, lo que lo hace ideal para desayunos, meriendas o cenas ligeras.
  • Otra de las familias legendarias en la fabricación de molletes en Andalucía, los Armesto de Ecija, también fundaron su panadería, molletes incluidos, sobre la década de los 70 del siglo XIX.

Es una guía abierta que seguirá creciendo cuando encontremos nuevos molletes que deben aparecer en ella. El primer documento que habla de la existencia de los molletes en Andalucía hace referencia a Antequera, una ciudad muy famosa por este producto. En este artículo de El Comidista se dan también algunos datos interesantes sobre la historia de este pan. El pan marroquí tiene muchas similitudes con el mollete, por lo que también podriamos hablar sobre esta aportación.

Hacer pan en casa es una de las cosas que más me gustan en la cocina, y probar panes nuevos o hacer variaciones de los que ya he hecho otras veces, me encanta…. Hoy vamos a preparar los panecillos más blanditos y con mejor aroma que hayas receta pan de espelta podido probar. Pero si eres panero, esta receta te merecerá la pe … La de hoy, la tomé de Thermorecetas y los mollete … Es la primera vez que hago pan y quería primero empezar por algo facilito de hacer. Esta es la primera vez que hago pan y creo que me ha quedado bastante bien.

Para adquirir estos molletes, puedes visitar El Molino de Abajo en El Bosque, donde también se ofrecen visitas guiadas para conocer el proceso tradicional de molienda y panificación. Desde 2014, bajo la dirección de Francisco González, este molino ha retomado la producción de molletes artesanales siguiendo recetas tradicionales de la región. Estos molletes están considerados entre los mejores de la región, siendo un reflejo de la dedicación y el amor con los que se elabora este pan típico andaluz. Visitar una panadería en Antequera es sumergirse en el aroma del pan tradicional, hecho como antaño, y probarlo con el famoso «aceite de príra».

Son molletes realizados con harinas especiales y que se alejan de los clásicos, pero que también merece la pena probar. Las panaderías de la nueva hornada, de diseño, las podríamos llamar, están haciendo también sus propias versiones del mollete. En este último local tienen también otro mollete que elaboran con masa de pan prieto y una curiosidad más, unos panes prietos «preñaos» con varios rellenos.

Sevilla: El Mollete de Biga

El pan que usan es de Horno San Roque, “no Mollete San Roque, dato a tener muy en cuenta”, y “no mantiene el tamaño antiguo, sino que es más pequeño”. En este caso, principalmente por el mollete, porque usan uno ‘semi-clandestino’ de Puerto del Barco, que recuerda a los tradicionales de Antequera antes de que la gran mayoría se convirtiesen en un subproducto industrial. El rey de su carta es un mollete de tamaño considerable del obrador malagueño Hermanos Gil, que tuestan cerrado en salamandra “hasta que sufla un poco y tiene la corteza del color idóneo”. Lo preparan con buen jamón, cortado a cuchillo en el momento, y aceite.

Mientras esperamos la segunda fermentacion, precalentamos el horno a 270ºC con la piedra en su interior en la parte baja del horno. En mi caso, los fui horneando en tandas de dos en dos y los últimos en entrar al horno, tenían mejor punto que los primeros. Al ser tan blanda, si no tiene harina, se pega y para despegarla la tenemos que desgarrar, con la consiguiente perdida de gas. En cualquier caso tened cuidado de no desgarrar la masa. Aun así, si quereis extenderala un poco mas, espolvorearla bien con harina y con unos suaves golpecitos en la superficie lo conseguiréis. La masa es muy blanda y se desparramará ella sola.

Los mejores molletes artesanos de Andalucía: una ruta por sus obradores

“Lleva un 80 y pico por ciento de agua y eso no se puede ni embolillar (sic)”, explica Gutiérrez. Nadie entra en detalles sobre el proceso de elaboración porque los panaderos marcheneros son muy recelosos a la hora de mantener sus recetas y sistemas de producción. Fuentes de Andalucía presenta varias versiones, incluyendo un «mollete cristal» muy alveolado. Aunque no cuenta con una certificación oficial como el de Antequera, su sabor y textura lo convierten en un pan muy apreciado por quienes lo prueban.

Añadimos la sal, amasamos ligeramente dentro del bol, añadimos la levadura disuelta en los 50 g de agua restantes y amasamos durante 5-10 minutos. Añadimos la MM y 250 g de agua o 215 si usas la MM de 100% hidratación y lo amasamos lo justo para que quede bien integrado, no es necesario un amasado de verdad por ahora. Porque el mollete de Marchena es otro rollo, yo no sé si tendrá la misma dosis de mollete power que los de Mollina, pero es otro pan. Que no son los de Marchena, pero son molletes igual. Y ese es el recuerdo que tengo asociado a los molletes.

En la localidad tenían fama los que hacía la panadería Ordoñez, con obrador en la calle Dos de Mayo número 6. Horarios, localización, teléfono y más datos de la panadería Cordón, aquí. Tienen hasta tres tipos diferentes de molletes. La caracteristica común de los molletes de El Saucejo es su tamaño porque comerse uno de los «grandes» para desayunar es toda una proeza. Molletes de la panadería El Prisco.


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *